Select Language

Check Application Status
en

Resource Zone

La forma de pensar es importante

Michele E. Gervais, BA

Rate 1 Rate 2 Rate 3 Rate 4 Rate 5 0 Ratings Choose a rating
Please Login or Become A Member for additional features

Note: Any content shared is only viewable to MDRT members.

Pasos simples para ayudarte a ti y a tu equipo a dejar atrás pensamientos poco productivos.

LA FORMA DE PENSAR ES EL FACTOR NÚMERO UNO QUE DISTINGUE A LOS ASESORES MOTIVADOS Y EXITOSOS. Tu forma de pensar y la manera en la que te desenvuelves en el mundo tienen un profundo impacto en los resultados de tu negocio, tu calidad de vida y el compromiso que demuestren las personas a tu alrededor.

Tu panorama mental es como un paisaje mental en donde se encuentran tus creencias, suposiciones y patrones de pensamiento y todo le da forma a cómo eliges comportarte. Tu forma de pensar se manifiesta en la vida real como un grupo de comportamientos observables y medibles. Esto significa que puedes aprender a pensar de una forma específica, enseñarles a otros a hacer lo mismo e integrar estos mismos procesos de pensamiento como un sistema sustentable en tu negocio y en otros aspectos de tu vida.

Toma una decisión consciente

Toma en cuenta lo siguiente: Si estás comprometido a dar lo mejor de ti mismo, lo más probable es que le des importancia al cuidado de tu salud física. Probablemente vas al gimnasio, tienes rutinas de ejercicio, comes alimentos nutritivos y descansas en una cama cómoda.

¿Por qué haces eso? Tu rutina de bienestar físico te llena de energía, fuerza, longevidad y le brinda un escape positivo a tu estrés, es por ello que dicha rutina es una prioridad para ti, además de que la disfrutas. Mantener tu panorama mental muy sano es lo mismo. Vale la pena mantener impecables estos músculos, así como estirarlos y asearlos porque, cuando tienes una mente afinada, puedes tomar mejores decisiones y no perder el rumbo.

Declara tu panorama mental como una zona de cero tolerancia para pensamientos deshonestos que tengan la malvada intención de derrumbarte. Resulta fundamental que protejas y desarrolles rigurosamente tu mente. Declara tu forma de pensar abierta únicamente para pensamientos productivos. Asume la responsabilidad de este compromiso.

Haz algo para tomar impulso

Es cierto que tienes demasiadas cosas en la cabeza. Las distracciones y el autosabotaje te pueden jugar una mala pasada cuando el volumen de trabajo, los desafíos que están más allá de tu control o la fatiga te dejan vulnerable. Evalúate para determinar cuáles son tus momentos de vulnerabilidad durante una semana típica. ¿Qué es lo que específicamente te saca de la jugada? ¿Cuáles son los comportamientos de autosabotaje en los que caes?

Contrarréstalos con una simple acción que te permitirá tomar de inmediato un impulso productivo. ¿Qué es aquello que puedes hacer y que tendrá el mayor impacto posible? Algunos ejemplos son:

  • Aparta una hora todos los Viernes por la mañana para reflexionar acerca de tu negocio.
  • Arranca todas tus mañanas con un ejercicio de respiración de cinco minutos para despejar tu mente.
  • Reemplaza una bebida poco saludable por un vaso de agua.
  • Cada vez que te sientes pregúntate: “¿Cuál es el mejor uso que le puedo dar a mi tiempo en este momento?”.

Posiciónate como un centro de valor

Haz una lista de las que sabes son tus fortalezas y te puedes apoyar en ellas. Piensa en tus cualidades (¿qué te hace resiliente?), tus habilidades profesionales (¿cuál es tu mayor talento?) y tus valores personales (¿por qué cosas pelearías para protegerlas?).

Toma una hoja de papel y dibuja un círculo en medio. Coloca tu nombre dentro del círculo y, a continuación, dibuja círculos más pequeños por fuera que representen cada una de las áreas clave de tu vida, por ejemplo, tu familia, tu negocio, otros proyectos empresariales, compromisos comunitarios y con organizaciones benéficas. En vista de tus fortalezas, ¿cuál es el valor más importante con el que puedes contribuir en cada área? ¿Cuánto tiempo decides invertir en cada una de estas últimas? Tal vez sea el momento de redefinir tu tiempo y tus contribuciones de valor.

Cambia tu forma de pensar

Tus pensamientos trazan rutas en tu cerebro y este último siempre elegirá la ruta que implique la menor resistencia, como sucede con el agua que escurre en dirección descendiente desde una montaña. Los pensamientos repetitivos trazan rutas profundas, así que debes erradicarlas desplegando una estrategia de “frenado de pensamientos” y reemplazarlas por nuevas rutas de pensamiento productivas mediante la estrategia de “cambio de pensamientos”.

Observa tus pensamientos objetivamente durante las siguientes 24 horas. Si surge algún pensamiento poco productivo, detenlo desde su origen y reemplázalo conscientemente por un pensamiento completamente nuevo al hacer una pregunta para generar un cambio, por ejemplo: “¿Qué está tratando de suceder aquí? ¿Cómo puedo hacer esto posible?”. Algo que puede ayudarte es ponerte de pie en cuanto percibas que uno de tus pensamientos es poco productivo y puedes moverte físicamente hasta un punto diferente.

Por ejemplo, imagina que estás reflexionando acerca de tu equipo, un pensamiento rutinario poco productivo sería: “Mi equipo comete errores con frecuencia”. “Nunca encontraré personal competente”. Hazte preguntas de cambio de pensamientos: “¿Qué otra cosa podría estar sucediendo?”, “¿Cuál es el sistema que no está funcionando?” Podría tratarse de un sistema de comunicación deficiente, una falta de claridad en las prioridades, capacitación insuficiente, falta de un esquema a seguir para los procesos, ausencia de un sistema de revisión cruzada, personas inadecuadas o funciones no definidas.

Integra el cambio de pensamientos en tu negocio. Por ejemplo, cuando el personal se acerque a ti con un problema, hazles preguntas de cambio de pensamientos para modificar sus puntos de vista. Genera preguntas de cambios de pensamientos en el proceso de resolución de conflictos. Coloca un barómetro del panorama mental en el programa de tu reunión semanal con el equipo y pregunta: “¿Qué aplicaron esta semana que les haya funcionado bien?, ¿Qué oportunidades de mejoría buscaron y en cuáles se basaron para actuar?”.

Genera ideas nuevas y expande tu mente, esto es saludable.

¿Cómo sabes cuando estás estancado?

Cuando dominas tu actividad, tienes claridad mental y le das prioridad a las actividades adecuadas además de que eres capaz de tomar decisiones con confianza. Cuando estás vulnerable, los comportamientos de autosabotaje y las distracciones pueden jugar en tu contra y llevarte a una posición de estancamiento. Si movilizas tus procesos de pensamiento, te involucrarás en comportamientos de prosperidad. Evalúate con las siguientes preguntas:

  • ¿Puedes describir con claridad por qué estás haciendo las cosas que haces actualmente?
  • ¿Tienes agendado tiempo todas las semanas para reflexionar acerca de tu negocio?
  • ¿Tu agenda se alinea con tu estrategia y plan de comercialización?
  • ¿Das tu mejor esfuerzo en todas las áreas de tu vida?
  • ¿Le dices que no a las distracciones y te sientes bien al respecto?
  • ¿Constantemente evitas o mitigas los comportamientos de autosabotaje?
  • ¿Te describirías a ti mismo como una persona llena de energía física y mental?
  • ¿Te sientes realizado con tu vida?

Si respondes que no a cualquiera de las preguntas o si te sientes estancado o como que corres, pero no llegas hasta donde quieres llegar, intenta implementar algunas de las técnicas simples que plantea este artículo.

Michele Gervais es consultora de soluciones de negocios de London, Ontario, Canadá y se especializa en el trabajo con asesores financieros. Dio una presentación en el Evento Virtual de la Reunión Anual y la Conferencia Global MDR de 2020. Puedes encontrar el video en la Zona de Recursos desde mdrt.org.

 

{{GetTotalComments()}} Comments

Please Login or Become A Member to add comments