Select Language

Check Application Status
en

Resource Zone

Retribuir la bondad recibida

Matt Pais

Rate 1 Rate 2 Rate 3 Rate 4 Rate 5 0 Ratings Choose a rating
Please Login or Become A Member for additional features

Note: Any content shared is only viewable to MDRT members.

Subramunier ha dedicado gran parte de su vida a la organización que lo ayudó de niño

La Tongaat Child and Welfare Society ayudó a Balan Subramunier cuando era niño. En la actualidad, este miembro MDRT es voluntario activo de esta asociación y consiguió que se le otorgara un subsidio de la Fundación MDRT.

Balan Subramunier, CFP, aún recuerda cuando, a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, visitaba la Tongaat Child and Welfare Society alrededor de la época navideña, cuando las personas intercambiaban regalos humildes, como natillas, jalea y jarabes. Tenían un sabor tan delicioso que Subramunier sentía que “les eran enviados del cielo”.

Su padre había muerto cuando tenía 11 años y su familia, conformada por su madre y siete hermanos, recibía asistencia de Tongaat.

Subramunier, miembro MDRT desde hace 29 años de KwaZulu-Natal, Sudáfrica, tiene muy presente el gran contraste entre esa época y el presente, en el que puede cenar en un restaurante cinco estrellas. Esta es una de las numerosas razones por las que se ha dedicado, durante décadas, a retribuir a esta organización todo lo que ella le ofreció.

En 2019, recibió un subsidio Quality of Life de $10,000 USD de la Fundación MDRT en honor a su trabajo como voluntario en Tongaat, que se destinó a un programa de desayunos diarios para más de 1,600 niños.

“Antes de que diéramos inicio al programa hace unos 10 años, realizamos una encuesta y descubrimos que muchos de los niños que iban a la escuela tenían dificultades para concentrarse y se quedaban dormidos”, relata. “Otros estudios revelaron que esto se debía a que llegaban a clases sin haber desayunado. Después de que implementamos el programa de desayunos, observamos un cambio considerable en ellos, y su desempeño mejoró”.

Cabe destacar que el compromiso de Subramunier con Tongaat data de cuando tenía tan solo 17 años y trabajaba en una fábrica de ropa. Aunque sus posesiones eran muy pocas y usaba el dinero que ganaba para apoyar a su familia, su madre lo alentó a que devolviera algo de lo que había recibido.

“Mi madre era una persona muy humilde”, explica. “Me decía que, si tenía tanto, diera a quienes no eran tan afortunados como yo. Siempre hay alguien menos afortunado”.

Han pasado más de 50 años desde que Subramunier, ganador de múltiples premios por su labor comunitaria, comenzó a brindar su apoyo en Tongaat hasta por 10 horas al mes. Empezó desde la base como asistente social y ascendió a miembro del consejo hasta ocupar el puesto de presidente. Esto último coincidió con la época de transición posterior al apartheid en Sudáfrica, misión por la que él marchó.

Subramunier se enorgullece de haber conocido al expresidente sudafricano Nelson Mandela, líder del movimiento contra el apartheid y personificación de la generosidad y el activismo en el país.

“Cuando trabajas directamente con la comunidad, te das cuenta de lo afortunados que somos muchos de nosotros en comparación con tantas personas que no saben de dónde vendrá su próxima comida”, reflexiona Subramunier. “Lo que he aportado a estas personas no se compara en nada con lo que me dieron”.

Tongaat se dedica principalmente a ayudar a los niños de comunidades rurales azotados por el desempleo, VIH/SIDA, abuso infantil y falta de infraestructura. Subramunier recalcó que siempre ha aprovechado su red de contactos para alentar a los clientes a que contribuyan a la organización, y uno de sus hijos es miembro de ella también. Añadió que parte de su labor es reconocer que Tongaat no solo necesita dinero, sino también la participación de voluntarios que consigan donaciones y den continuidad a los programas permanentes y los trámites internos.

Sin importar quién aporte y cómo, Subramunier se esfuerza por que la gente entienda el papel que Tongaat jugó en su vida. “Tenías la seguridad de que siempre habría alguien a quién acudir por ayuda”, señala. “Esa era la gran ventaja”.

También se asegura de reconocer a todas las “personas ordinarias” detrás de esos esfuerzos. Recuerda a las mujeres que donaban leche para los niños de preescolar y a un médico de India que fungió como presidente de la organización por 25 años. “Estas personas no tenían por qué estar ahí”, indicó Subramunier, “pero decidieron ser una fuente de inspiración y dedicar su tiempo a brindar su ayuda”.

“No tener tiempo no es una opción; debes reservar un poco para el trabajo comunitario”, aseveró. “No importa si es tu vecino, familiar o cualquier otra persona, siempre hay alguien que necesita ayuda”.

Contacto: Balan Subramunier balan.subramunier@liblink.co.za

 

{{GetTotalComments()}} Comments

Please Login or Become A Member to add comments