Select Language

Check Application Status
en

Resource Zone

Lecciones de un oficial de cumplimiento

Brad Brain

Rate 1 Rate 2 Rate 3 Rate 4 Rate 5 0 Ratings Choose a rating
Please Login or Become A Member for additional features

Note: Any content shared is only viewable to MDRT members.

Puedes terminar pagando una cuantiosa multa si tomas atajos o buscas ser complaciente. Asegúrate de que esto no te suceda siguiendo estas instrucciones.

TRABAJÉ NUEVE AÑOS como oficial de cumplimiento de aseguradoras en Canadá. Pensarás que habré pasado mucho tiempo lidiando con crímenes espantosos, pero eso solo es verdad en parte. De vez en cuando nos enterábamos de algún fraude por $30 millones CAD, pero, en realidad, esos casos no se dan tan seguido. Pocas veces presenciábamos algo fuera de lo común.

Lo que más nos tocaba ver eran personas que intentaban salirse con la suya con cosas pequeñas. Muchos de los crímenes eran absurdos. Notábamos que algunas tomaban atajos y, mientras formaba parte de un comité de investigación para revisar los casos, eso siempre hacía que quisiera indagar con mayor profundidad.

Si toman atajos en cosas rutinarias, ¿en qué otras situaciones estarán haciéndolo? Tal vez en algunas de importancia.

Hubo ocasiones en las que conocí a malas personas que actuaban mal, pero también a gente buena que cometía errores que podía haber evitado por completo, o que tenía mala suerte, y todos ellos terminaban por igual, frente a un oficial de cumplimiento que les pedía defender sus acciones.

Más de una vez regresé a casa con ideas que quería implementar en mi propio negocio para evitar que algo se desestabilizara.

He trabajado en esta área por un cuarto de siglo. Poseo todo tipo de títulos, certificados y experiencia, y aun así, en más de una ocasión he pensado que no sería difícil que fuera yo el que se encuentra al otro lado del escritorio. Un pequeño incidente, bien intencionado y aparentemente inocente, crece hasta convertirse en un gran problema.

Si puedo detectar aquello que encierra el potencial de malinterpretarse en mi propio negocio, es probable que haya cosas que requieran de tu atención en el tuyo también.

En muchos casos, eran los veteranos de la industria quienes se iban por mal camino. Tal vez se volvían complacientes o no se ponían al corriente y continuaban realizando sus actividades a la antigua. No siempre los novatos son los que rompen las reglas.

En la vida real, no todos los casos son relatos dramáticos de personas evidentemente malvadas que hacen negocios claramente fraudulentos. Aquí tengo un ejemplo de un suceso cualquiera que se salió por completo de control, como apareció en los medios de comunicación: Un asesor aceptó pagar una multa de $10,500 CAN y las pérdidas por $2,500 CAN a la Asociación de Inversores de Fondos Mutuos (MFDA, por sus siglas en inglés) luego de que procesara tres transacciones no autorizadas en la cuenta de uno de sus clientes, quien perdió menos de $10 CAN como resultado de esos movimientos.

En Mayo de 2014, un cliente le pidió a Aubrey Reid Wallace que transfiriera el saldo entero de su cartera de inversiones, el cual sumaba $5,889.90 CAN. Después de hacerlo, usó el rendimiento para adquirir tres fondos mutuos en la cuenta de su cliente sin notificárselo u obtener su autorización.

Al mes siguiente, el cliente le llamó para preguntarle sobre el estado de la transferencia, y Wallace admitió que había olvidado que debían reunirse antes de invertir los fondos. Entonces, le pidió que los moviera a un fondo de inversión en activos del mercado monetario.

Entre la fecha en la que Wallace realizó las compras no autorizadas de fondos mutuos y en la que procesó los cambios que le solicitó el cliente, el monto total de las inversiones bajó en $6.25 CAN.

Este último se quejó sobre la conducta de su asesor con su agente de inversiones; Wallace, por su parte, recibió una carta de advertencia de su agente y se llevó a cabo una revisión de sus archivos, pero no se encontraron rastros de ninguna otra transacción no autorizada. La MFDA dictaminó que no había evidencia de que Wallace hubiera percibido algún beneficio financiero por las transacciones, además de las comisiones y honorarios que tenía derecho a recibir.

Sin embargo, este asesor pagó una multa de $13,000 CAN y obtuvo una mancha permanente en su historial. Todo por un error de $6 CAN. Así es el mundo en el que vivimos.

Me parece que, con unos buenos recordatorios y una mejor comunicación con el cliente, esta situación hubiera podido evitarse. Los clientes no siempre tienen malas intenciones; solo les cuesta trabajo recordar las cosas. Tiempo después, llegará un oficial de cumplimiento que le pregunte: “¿Mencionaste cuando…?”, y recibirá como respuesta un “no; ni siquiera recuerdo haber escuchado algo al respecto”.

Lecciones que debes recordar

Documenta todo.

  • No hagas nada que no te gustaría ver en la primera plana del periódico local al día siguiente, escrito por un reportero crítico y bien informado, para que todos tus amigos, familiares y colegas lo lean.
  • Actúa dentro de los límites que establece tu cédula y de tu competencia. No pongas tus intereses por encima de los de tus clientes.
  • Todas las recomendaciones de productos que hagas deben ser adecuadas para el cliente en cuestión. No puedes dar por hecho que todos pasan por la misma situación y planear tus ventas de acuerdo con esta idea.
  • Evita cualquier conflicto de interés siempre que puedas. Todo lo que dañe al cliente debe ser eliminado.
  • Divulga toda la información en el momento oportuno.
  • No aparentes ser algo que no eres.
  • Incluso las reglas más insignificantes son reglas. Obedécelas o sufre las consecuencias.

Brad Brain, CLU, CFP, es miembro MDRT desde hace 10 años de Fort St. John, Columbia Británica, Canadá. Dio un discurso en la Conferencia Global MDRT de 2019. Contáctalo enviándole un correo a brad@bradbrainfinancial.com.

 

{{GetTotalComments()}} Comments

Please Login or Become A Member to add comments