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Futuro Crucial

Angus Hervey, Ph.D. and Tané Hunter

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Con los avances tecnológicos la gente está más interconectada que nunca. Sin embargo, con la abrumadora cantidad de información, puede ser fácil enfocarse en las malas noticias y el temor. En esta sesión, Harvey y Hunter discuten la forma en que la inteligencia es asunto de cómo pensamos y cómo podemos usar la tecnología e información para buscar inspiración y cambio.

Hunter: En este momento, mientras platicamos, hay seis personas viviendo en el espacio, y un auto eléctrico, deportivo color rojo rubí está en una órbita heliocéntrica entre la Tierra y Marte. El cohete que lanzó el vehículo fue la corrida de una prueba de la nave espacial que eventualmente no llevará a Marte. Vamos a ser una especie interplanetaria en este siglo.

Hervey: En los Juegos Olímpicos de Invierno de este año, 1,200 robots con cerebros digitales miniatura volaron como un enjambre al cielo de medianoche para crear una imagen de 1600 metros de ancho de uno de los símbolos universales de unidad de nuestra especie, los Aros Olímpicos.

Hunter: En los desiertos del Norte de Africano y los bosques del centro de México, estamos usando escáneres para descubrir antiguas ciudades perdidas, y en las profundidades obscuras bajo la Antártida, robots submarinos están haciendo mapas submarinos de cuevas nunca vistas por ojos humanos.

Hervey: Más de dos millones de diamantes están siendo actualmente rastreados en blockchain, una tecnología que no existía hace una década, y las máquinas ahora pueden traducir artículos noticiosos del chino al inglés con la misma calidad y exactitud que una persona.

Desde los albores del tiempo, las barreras del idioma han sido uno de los mayores obstáculos en progreso humano—en nuestro tiempo en esta vida, todos veremos esas barreras desaparecer.

Hunter: Los biotecnólogos israelitas están transformando las células de la piel en huesos humanos, y estas "refacciones" basadas en nuestra propia biología, y siete veces más fuertes que nuestros huesos normales.

Hervey: Ah, y, por cierto, cada uno de esos reportajes ocurrieron en los últimos tres meses.

Hunter: La magia del siglo pasado es la ciencia de este año. Buenos días, MDRT.

Hervey: Me llena de entusiasmo presentarles a mi buen amigo, Tané.

Hunter: Y este es mi gran amigo Gus.

Hervey: Juntos somos...

Hervey y Hunter: Future Crunch (Futuro Crucial).

Hunter: Entonces, ¿Cómo terminamos en un mundo que está cambiando tan rápido? ¿Y cómo es que dos milenial al último grito de la moda, terminaron aquí, en el escenario, en MDRT, compartiendo los últimos descubrimientos en ciencia y tecnología?

Hervey: Y, más importante aún, ¿qué tiene que ver todo esto con ustedes? Bueno, para contestar eso, debemos regresarnos a los distantes y empolvados apuntes de la historia…

Allá en 1995. [visual]

Hunter: Gus, me gustan tus frenos, ah, y ¿podemos ver más de cerca ese collar? [visual]

Hervey: En lados opuestos del Johannesburgo, Sudáfrica, y Las Cruces, Nuevo México—casi al mismo momento, ocurrió esto: [sonido de modem] ¿Alguien recuerda ese hermoso sonido? Bueno, para mí fue hermoso. Mil Novecientos Noventa y Cinco fue un gran año para mí, porque hice mi primera conexión por Internet, y ¡obtuve mi primera novia!

Hunter: ¿Cómo se llamaba, Gus?

Hervey: Se llamaba sweetcheeks13 (cachetitos13). ¡Ajá! La conocí en-línea. Pensé que lo había hecho bien. Había 16 millones de personas en la Internet en 1995, así que sentía que había encontrado una hermosa aguja en un pajar digital.

Hunter: Hoy, en el año 2018, hay 5,500 millones de personas en el planeta mayores de 14. Cinco mil millones tienen teléfono. Tres mil millones tiene teléfonos inteligentes. Y eso significa que más de la mitad del mundo está ahora en línea y conectado al más grande recurso de información que la humanidad ha conocido.

Hervey: Este es el avance tecnológico más extraordinario en la historia de la humanidad. Nunca tantos de nosotros habíamos adoptado una herramienta—el smartphone—tan rápidamente y en semejante escala. Al estar conectándonos, twiteando, publicando y bajando con tal frenesí, estamos generando billones de terabytes de datos.

Hunter: Pero esos flujos de datos no sólo nos permiten un mejor movimiento de bienes, servicios, comercio y personas; son valiosos por su propio derecho. Desde 2015, los flujos de datos han representado más crecimiento en el PIB global que el resto de todo el comercio de productos físicos. Los datos son el nuevo petróleo, y todos quieren su rebanada.

Hervey: Sin embargo, a diferencia del petróleo, una fuente cara y centralizada, los datos son mucho más baratos y mucho más accesibles. Vienen acompañados de una nueva forma de globalización digital, una que ha nivelado el campo de juego.

Hunter: Esto le ha dado oportunidades a cientos de países, miles de pequeñas compañías, y millones de personas que nunca habían podido participar en la economía global anteriormente. ¿Y por qué esto es algo tan disruptivo? Bueno, para contestar eso, necesitamos presentarles a la gente más poderosa del planeta. ¡Los geeks!

Hervey: Verán, los geeks están trabajando en código, que es lo que nos permite tomar datos y refinarlos, distribuirlos, y finalmente, darles valor. Y el código es algo muy nuevo. Tienen un conjunto de propiedades que llamamos de triple cero que los hacen muy especiales.

Hunter: El primer cero es el costo marginal de producción. Una vez que desarrollé una pieza de código, no me cuesta nada producir otra que realicé la misma función. Puedo copiar y pegar cuantas veces quiera. ¡Es igual si creo un millón o mil millones más!

Hervey: El segundo cero es la fricción de distribución. En un mundo donde todos están conectados, el código va dondequiera. Me cuesta lo mismo enviarlo desde aquí al centro de Los Ángeles que enviarlo a Buenos Aires o a Beijing. Costo de embarque—cero.

Hunter: Finalmente, cero actualizaciones latentes. Una vez que se lanza una nueva versión, instantáneamente tengo acceso al software, que se actualiza automáticamente. Muchos de sus teléfonos están actualizándose mientras platicamos.

Hervey: Código, es decir, no es algo como un producto o un servicio. De hecho, el código es más como una idea. Porque si yo comparto una idea contigo, tanto tú como yo tendremos una copia de ello.

Hunter: Este principio de triple cero está en el corazón de una nueva revolución de la comunicación. Es por lo que las compañías más valiosas del mundo están en tecnología—triple cero es el centro de su modelo de negocios. Y puede ser el tuyo también.

Hervey: Pero lo que importa para tu éxito en la próxima economía no son los recursos aquí. [señala al teléfono] Son los recursos acá. [señala a su cabeza] La inteligencia no es lo que sabes. Es cómo piensas.

Hunter: Gracias a la evolución, nuestros cerebros son como Velcro para las historias negativas, pero como Teflón para las positivas. Los estudios muestran que cuando vemos malas noticias, eso supera a partes del cerebro de funciones más elevadas. Dejamos de pensar racionalmente. Y las malas noticias tienen un efecto fisiológico. Nuestras hormonas de estrés se disparan, sube nuestro ritmo cardiaco y aumenta nuestra sudoración.

Hervey: Pero los humanos son también máquinas de empatía. Somos muy buenos para tomar las emociones de la gente y sentirlas nosotros mismos. El temor es contagioso—y en un planeta que está hiperconectado, una sola emoción negativa es capaz de infectar a toda la población. Es como un virus mental, que es genial para los medios, pero malo como perspectiva.

Hunter: Por eso es por lo que el Ébola y el Zika llegan a los titulares, pero la mala caligrafía de los médicos no, aunque son causa de un mayor número de muertes. Eso es real. Por eso celebramos las profesiones peligrosas o temibles, como las de policía o bomberos. Pero no celebramos a las enfermeras, aunque ellas salvan más vidas. ¿Y la razón por la que salvan más vidas? Porque ellas pueden leer la caligrafía de los médicos.

Hervey: Pero, aguarden—se pone peor. Una vez que creemos que viene el Ébola, o que los robots están aquí para robarse nuestros empleos o pase lo que pase que nos esté desquiciando, salimos luego a buscar más información para confirmarlo.

Hunter: Y luego, cuando esas fuertes convicciones se cuestionan, escarbamos más. Es un ciclo peligroso de retroalimentación. Nos vemos atascados en una burbuja de malas noticias, y una vez que estamos en ella, es difícil escaparse. Por eso es por lo que muchos de nosotros tenemos miedo al futuro.

Hervey: Y es fácil perder el sentido de la esperanza. Eso es lo que me pasó a mí. En 2012, terminé mi doctorado, en la Escuela de Economía de Londres. Durante más de una década, había dedicado mi tiempo a investigar causas de una de las problemáticas clave de nuestros tiempos—la deforestación. ¿Y a donde me llevó eso? Al final, me vi cayendo en espiral, en un círculo vicioso y negatividad. Creía que la humanidad estaba condenada y todo lo que veía en las noticias lo confirmaba. Cuando buscamos, encontramos ¿verdad? Batallé para levantarme de la cama. No podía conseguir un empleo; dejé de comer; de hacer ejercicio, y de hablar con la gente que me amaba.

Y luego, leí un artículo por el periodista inglés George Monbiot, en el que decía que, si los ambientalistas hubieran buscado distanciar a las personas del mundo vivo en forma deliberada, no lo podrían haber hecho mejor.

Durante 40 años, hemos estado diciéndole a la gente que los océanos están muriendo, que los bosques incendiando, que vienen las guerras por agua, y que todos vamos rumbo a una colisión con la bomba de tiempo que es el cambio climático.

Hunter: Bueno, el temor es una manera genial de llamar la atención… Pero una manera terrible de motivar a la gente.

Hervey: En las inmortales palabras de Yoda, “El temor conduce a la ira. La ira conduce al odio. El odio conduce al sufrimiento.”

Entonces, decidí ese día que ya no volvería a rendirme al miedo. Tomé la decisión de buscar casos de cambio, a buscar a los millones de personas que estaban trabajando para hacer del mundo un lugar mejor. Una vez más, puedes estar sentado o sentada junto a una de esas personas ahora.

Y luego comenzó a ocurrir algo muy curioso. Al cambiar mi forma de pensar, cambié cómo se veía el mundo. Comencé a ver millones de soluciones. Me di cuenta de que el radar de los medios globales estaba dañado—sólo había estado captando problemas.

Hunter: El optimismo no necesita ser una reacción ante el mundo que nos rodea. Es una decisión con la que podemos responder.

Hervey: Entonces, ¿cómo se ve la revolución tecnológica a través de un nuevo tipo de lente? ¿Qué se sentiría si abordáramos la tecnología no como un lugar de temor, sino uno de optimismo, asombro y estímulo?

Hunter: Bueno, eso es cuando nos abrimos a nuevas posibilidades. La buena noticia es que tú puedes cambiar las noticias que te comes, y tú puedes cambiar de parecer. Tú puedes decidir tenerle miedo a la tecnología y abrumarte por el ritmo del cambio, o puedes cambiar tu perspectiva y buscar activamente los millones de casos que están ocurriendo ya mismo, casos que deberían inspirarnos a todos enormemente.

Verán, no es sólo que todos estamos conectados, esos datos son el nuevo petróleo y ese código crea nuevos modelos de negocios. Es que el código está evolucionando. Y aquí es donde se ponen bien emocionantes las cosas, porque estamos en el amanecer de una nueva explosión de inteligencia artificial.

Hervey: Nuestras máquinas ahora pueden aprender dinámicamente de sus entornos. Pueden ver, escuchar, leer, escribir, hablar y, lo más importante, analizar y predecir en formas que otrora considerábamos imposibles.

Hunter: En la medicina esto es un regalo de Dios. El código ahora puede ver los escaneos cerebrales de bebés de 6 meses y detectar si tiene probabilidad de tener autismo. Los médicos humanos solo pueden darse cuenta de ello cuando el chico cumple 2. Algoritmos similares pueden diagnosticar el Alzheimer nueve años antes de que los médicos, o pueden detectar tumores invisibles a los rayos-X.

Hervey: Por supuesto, el reconocimiento de patrones va mucho más allá de las imágenes. Google ha aplicado AI (Inteligencia Artificial) a sus centros de datos, aumentando su eficiencia 15 por ciento y reduciendo sus costos 40 por ciento, ahorrando cientos de millones de dólares.

En Goldman Sachs, construyeron un sistema de AI que eliminó la mitad de los pasos requeridos previos a realizar una gran IPO (Emisión Inicial de Acciones). Esa labor antes la hacían analistas altamente remunerados—ahora lo hacen las máquinas. Y aquí viene la parte más interesante: La compañía dice que eso no ha tenido ningún impacto en la cantidad de personal. En lugar de ello, esos analistas ahora dedican más tiempo a crear la estrategia y a conectarse con los clientes.

Hunter: Los estudios sugieren que hay 1 billón de dólares—un trillón en inglés—expuestos a la disrupción por la AI a nivel mundial en la industria de servicios financieros, y, por lo tanto, están sobre la mesa para el primero que los tome.

Hervey: En la oficina de atención al público, puede usarse para integrar agentes de finanzas y de software que pueden sostener conversaciones con los clientes y personal de apoyo, y en la oficina media, para supervisión de inteligencia artificial, administración de riesgos y sistemas KYC (sistema de reconocimiento de clientes) Y en manufactura de productos, se puede usar para determinar riesgos crediticios, usando nuevos tipos de datos, suscribir riesgos de seguros, y evaluar reclamaciones por daños usando la visión mecánica como cristales rotos y seleccionar inversiones basadas en datos alternos combinados con el sentido humano.

Hunter: Es natural preguntarse si todos vamos a ser remplazados. En mi industria—para los radiólogos, más que nadie—están en el paredón de fusilamiento. Y, sin embargo, esto es lo que dijo Curtis Langlotz, uno de los más reconocidos radiólogos del mundo, cuando le preguntaron sobre la AI. La inteligencia artificial no va a remplazar a los radiólogos. Esos radiólogos que usen la inteligencia artificial van a remplazar a aquellos que no lo hagan.”

Lo mismo se aplica en las finanzas. Si quieres mantenerte competitivo, relevante, esto es una herramienta esencial que necesitas adoptar. Ya no es cuestión del hombre contra la máquina. Se han asociado, moviéndonos más allá de las inversiones discrecionales y cuantitativas. Esta “tercera ola” emergente de gestores de inversiones son pequeños gestores que están aprovechando los recientes avances en inteligencia artificial y aprendizaje de máquinas, combinado con una explosión en la disponibilidad de datos, para generar alfa a una fracción del costo de los gestores tradicionales. [visual]

Hervey: Como está basado en código, no es especifico por región o país. Está disponible para todos. Lo cual significa, para ti, que hay una increíble oportunidad aquí. Si adoptas esta tecnología ahora, adóptala temprano; entonces podrás sacar ventaja camino a la siguiente economía. Casi todos tus competidores todavía están tratando de entender lo digital, y ni siquiera están pensando aún sobre lo cognitivo.

Hunter: No necesitas ser una gran firma para aprovecharlo. Lo único que necesitas es una conexión a Internet y un poco de curiosidad tradicional.

Ese es mi papá. Tiene casi 70 ¡y todavía está con nosotros! Resulta que un perro viejo sí puede aprender trucos nuevos después de todo. [video]

En cuanto a mí, yo no siempre fui un investigador del cáncer. Mi primer empleo, de hecho, fue como ciclista montañista profesional (si le puedes llamar empleo a eso), hasta que todo se vino abajo (junto conmigo) cuando me rompí la espalda.

Entonces, ¿qué hice? Me inicié en velerismo, ¡por supuesto! Crucé tormentas épicas, jugué con tiburones, y cuando menos pensé, estaba hasta las rodillas, dentro de una ballena que se atascó en la arena, diseccionándola. Y fue ahí donde tuve una revelación. Si pudiera aprender a leer el código de la vida, entonces podría usar esa información para hacer casi cualquier cosa en biología. Se cierra una puerta, y se abre otra, ¿verdad?

Ahora, en el hospital donde trabajo, uso AI para escanear el código de la vida, ADN, para crear sistemas de advertencia temprana y nuevas mejoras sorprendentes a las terapias actuales, para mejorar los resultados de los pacientes.

Hervey: Entonces, ¿qué es lo que todo esto significa para ustedes aquí en MDRT? Este va a ser el año más transformativo del siglo desde los albores de la humanidad. Sujétense bien. Están por iniciar el paseo de su vida. Y la única manera de navegar por esta explosión de posibilidades es cambiar la manera en que pensamos.

Hunter: Apenas estamos rascándole a la superficie. Tenemos el más grandioso recurso informativo que la humanidad haya conocido al alcance de nuestras yemas. Necesitamos ponernos las pilas en cuanto a cómo utilizarlo y abrir nuestras mentes a nuevas formas de pensar, para hacer más prioritario aprender que tener razón, la curiosidad valerosa más que el cómodo escepticismo.

Recuerden, el escepticismo es fácil. Jamás estuviste equivocado ni decepcionado cuando las cosas salen mal. En contraste, si rebasamos nuestro sesgo de negatividad, redibujamos las fronteras de lo posible.

Hervey: Esto no es para ser ingenuos. Podemos anticipar que habrá contratiempos y fracasos, desencantos y traiciones. Podemos esperar corrupción y exigir transparencia. Podemos admitir libremente la profunda dificultad de las tareas frente a nosotros y hasta la posibilidad de fracaso total. Pero también podemos creer que nuestras mayores esperanzas residen en un optimismo inteligente y valeroso, uno dispuesto a confrontar a los escépticos que nos dicen que el mundo no puede cambiar.

Hunter: La ciencia, la tecnología y el ingenio humano nos proveen las herramientas que necesitamos para hacer de este mundo un lugar mejor. Nos dan razones inteligentes para creer que la acción es posible, que hay mejores soluciones disponibles, y que podemos construir un mejor futuro.

Y una convicción compartida en un mejor futuro crea la oportunidad para que todos nos amemos y respetemos unos a otros, para trabajar juntos, y eso es una fuerza explosiva en nuestro negocio… Y en la vida.

Hervey

Angus Hervey, Ph.D., es un economista y periodista político, especializado en el impacto de las tecnologías disruptivas en la sociedad. Es cofundador de Future Crunch, y gerente fundador comunitario de Random Hacks of Kindness, una iniciativa global para crear soluciones de la tecnología de código abierto para resolver los retos de la sociedad. Posee un doctorado en gobierno y una maestría en política económica de la Escuela de Economía de Londres, donde también fue el Erudito Ralph Miliband, de 2009 a 2012.

Hunter

Tané Hunter es un investigador de cáncer, científico bio informático, y comunicador de ciencia. Es un cofundador de Future Crunch, así como analista de datos de arranque, Lighthouse. Cuenta con una maestría en Bioinformática de la Universidad de Melbourne, y ha trabajado para el Hospital Infantil Royal Melbourne diagnosticando enfermedades genéticas raras. Actualmente está completando su doctorado en el centro de cáncer Peter MacCallum, utilizando biomarcadores moleculares en el ADN y aprovechando la inteligencia artificial para mejorar los tratamientos para personas que sufren de cáncer.

 

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