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Vuela al paraíso

Eric Whitacre

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¿Qué clase de poder se puede lograr al unir a los demás? ¿Acoges las nuevas oportunidades de reunir a la gente, sin importar sus aparentes limitaciones? En esta sesión, Whitacre explica cómo se convirtió en compositor y lo que le llevó a crear coros virtuales, presentando a miles de personas de docenas de países. Sin necesidad de audiciones (a menos de que quisieras ejecutar un solo).

A la edad de 18 años, quería ser estrella del rock. Ese era mi único sueño. Esto era al final de los Ochentas, así que en realidad nos estamos refiriendo a la música «pop». Quería ser el vocalista principal de Depeche Mode. Sigo queriendo ser el vocalista principal de Depeche Mode. Nunca habiendo antes cantado en un coro, me inscribí solo para conocer chicas, y resultó ser una de las grandes decisiones de mi vida.

El primer día de coro, el director nos pidió que abriéramos nuestras partituras al «Kyrie» del Réquiem por Mozart. Yo no tenía idea de lo que era un «Kyrie». Ni sabía yo quien era Mozart. Abrí la partitura que tenía frente a mí. El director se paró frente a nosotros, tomó aire, ¡bum! Y 100 personas comenzaron a llenar la sala de ruido. No se parecía a nada que hubiera yo escuchado antes. Era este reloj Suizo cósmico—un nivel de complejidad y sofisticación y humanidad que, hasta ese momento, no sabía yo que era posible.

Ahora, en retrospectiva, me doy cuenta que no era solo la música misma. Pero, por primera vez en mi vida, me sentí parte de algo más grande que mi persona. Y entonces me uní a cuanto coro me fue posible, y comencé a escribir música, a componer música. Para cuando obtuve mi maestría de la Juilliard School, era yo un compositor profesional y director. Lo sigo siendo hasta la fecha.

La composición de música es una profesión muy extraña. Pasa uno la mayoría de su tiempo a solas en una habitación, en paños menores, si he de ser honesto, intentando juntar dos notas, tratando de robarles el fuego a los dioses—y, finalmente escribe una pieza. Acude uno a la gran premier de bombo y platillo. Se ejecuta, y la pieza se va a la publicación, lo cual significa que los coros y orquestas alrededor del mundo pueden comparar la partitura y ejecutarla.

Pero hasta el advenimiento de los medios sociales, era raro que los compositores llegaran a saber el impacto que estaba teniendo su música sobre la gente en diferentes partes. Así que, allá en el 2009, cuando YouTube apenas se estaba convirtiendo en fenómeno, alguien me envió un vínculo a un vídeo y me dijo «Tienes que ver esto». Era el vídeo de una joven llamada Britlin Losee, que en ese tiempo contaba tan solo con 17 años de edad, residente de Long Island. Britlin quería compartir conmigo un vídeo de admiradora que había realizado ella. Lo había subido a YouTube como si fuese un mensaje electrónico en una botella, de alguna manera esperando que me encontrara, y lo hizo. Aquí está una pequeña porción del vídeo de Britlin. [Vídeo]

Pensé que Britlin era lo más hermoso que jamás hubiese visto. Pensé que su vídeo era tan puro e íntimo, y el medio mismo sugería otra manera totalmente diferente para abordar la música. Y pensé que en ese momento que si de alguna manera pudiese yo lograr que 25 personas hicieran juntas lo que estaba haciendo Britlin, esto es, cantando su parte soprano, alto, tenor, o bajo y mientras todos estuviesen cantando a la misma velocidad, al mismo compás, y en el mismo tono, y si solo subiesen sus vídeos a YouTube y literalmente los iniciásemos al mismo tiempo, tendría que armarse un coro, este coro virtual.

Así que el primer gran reto era, ¿cómo logramos que todos canten juntos al mismo tiempo? Este es un vídeo que subí en donde dirijo una pieza de mi autoría llamada «Lux Aurumque», que en Latín simplemente significa «luz y oro». [Vídeo] Pueden ver que el vídeo no tiene sonido porque aún no hay coro. Solo me estoy imaginando la música en mi mente. Les puedo decir que este fue un día muy extraño en el estudio. Todos me creyeron loco. Así que subí ese vídeo gratuito para que la gente lo bajara. Ofrecí la partitura gratis para que la gente la descargara. Y no tenía yo idea si la gente en realidad se uniría. Hete aquí que la gente comenzó a subir sus vídeos. [Vídeo]

Esta es Cheryl Ang, de Singapur. [Vídeo]

Esta es Evangelina Atiene, de Luisiana. [Vídeo]

Este es Chris Hanson, de Suecia. [Vídeo]

Y este es Jamal Walker, de Texas. [Vídeo]

En total, 185 cantantes de 12 diferentes países subieron sus vídeos. Yo no sabía nada de producción de vídeo, y repentinamente tenía yo todos estos activos de vídeo. Un joven de nombre Scott Haines emergió de la muchedumbre y dijo, «Este es el proyecto del que me gustaría formar parte», I le dije «Gracias a Dios que me encontraste, Scott». A Scott le tomó alrededor de tres meses integrar todos los vídeos, agregarlos, y lo más importante, limpiar el sonido. Se pueden escuchar en los sonidos en estos archivos que algunos de ellos tenían ruido de banda en el trasfondo, y limpió todo eso. En algunos de los vídeos que teníamos, se pueden escuchar grillos en el fondo o aún ambulancias. Hasta hay un vídeo en donde se escucha a la madre de un joven gritándole en el trasfondo. Pero Scott limpió todo eso, y obtuvimos todos los vídeos. En Marzo 2010, hace ocho años, lanzamos a YouTube «Virtual Choir 1.0 Light and Gold.» [Vídeo]

Sinceramente pensé que el vídeo sería visto solo por mi pequeño grupo de amistades, colegas «geeks» de los coros, pero en vez de ello, el vídeo se hizo viral. En la primera semana, tuvimos un par de millones de vistas y lo detectaron los Medios de Noticias Internacionales. Repentinamente, había cantantes escribiendo de todas partes del mundo diciendo « ¿Cuándo es el siguiente coro virtual? « ¿Cómo puedo formar parte de esto?» Así que al año siguiente, lanzamos «Virtual Choir 2.0 Sleep.» [Vídeo]

En esta ocasión, involucró a más de 2.000 personas de 58 países diferentes. Los cantantes eran de Irán, Iraq, Libia, Siria, e Israel. Los cantantes provenían de siete diferentes países del continente Africano, de tan al sur como Nueva Zelanda, y de tan al norte como los grandes bosques de Alaska. Casi de la noche a la mañana, nuestro pequeño experimento se había convertido en un coro global. Así que al siguiente año, en 2012, lanzamos «Virtual Choir 3.0 Water Night.» [Vídeo]

Hubo 3.746 vídeos de 73 diferentes países. Los cantantes comenzaron a conectarse unos con otros de manera virtual. Podíamos ver esto en línea; la gente se juntaba en la vida real solo porque se habían conoció en línea, o sus cuadros habían estado uno cerca del otro. Una pareja, cuyos cuadros resultaron estar cerca uno del otro, acabaron por iniciar un noviazgo y ya están comprometidos en matrimonio, así que pronto esperamos nuestro primer bebé virtual.

También comenzamos a recabar testimoniales de los cantantes. ¿Cómo era? ¿Cómo había sido su experiencia, y como habían llegado al coro virtual? Escuchamos estos extraordinarios relatos. Había un hombre que había cantado en coros de niño para quedar legalmente invidente en su adolescencia, y durante los últimos 30 años, había sido incapaz de cantar en un coro porque no podía ver al director. Ahora, por primera vez, podía acercarse lo suficiente a mi pantalla de director para verla y se incorporó al coro.

Había la joven que había cantado en coros toda su vida con su madre como algo que hacían juntas. Su madre estaba muriendo de cáncer, así que grabó su vídeo en el centro para cuidado terminal, sosteniendo la mano de su madre justo fuera de cuadro como un homenaje a ella.

Hubo el hombre de Cuba que desesperadamente quería incorporarse al coro virtual, pero, debido a regulaciones del gobierno, no era capaz de enviar un archivo mayor a un megabyte. Así es que lo juntamos con nuestro equipo de tecnólogos, y le enseñamos como partir su archivo en 26 archivos de un megabyte. Nos lo enviaron a nosotros ya unidos los segmentos. Cuba se convirtió en parte del coro virtual.

Seguimos forzando los límites. En 2013, Chris Anderson, curador de TED, preguntó si le era posible hacer un coro virtual en vivo—cantantes transmitiendo en vivo de todas partes del mundo en tiempo real. Por teléfono le dije «Claro, es completamente posible. Nos encantaría hacerlo». Resulta que nos para nada posible. Existe una latencia natural de unos cuantos milisegundos que sucede simplemente por el tamaño de la Tierra. Esto no parece ser demasiado tiempo, pero en la música, unos cuantos milisegundos pueden ser una eternidad. Así que había este problema inherente en donde los cantantes irían o temprano o tarde. No podíamos lograr que todos cantaran juntos, así que lo que decidí como compositor entonces, era convertir la falla en característica. Compuse una pieza para que los cantantes no tuvieran que cantar exactamente al mismo compás. Pueden estar simulando el sonido de la lluvia, y pueden estar tronando los dedos y cantando sus partes una y otra vez, creando este tipo de oleada de sonido. Así que veamos este vídeo de esa presentación de la Conferencia TED 2013. [Vídeo]

Inclusive creamos un coro virtual de jóvenes solo para los cantantes menores a 18 años, a ejecutarse al inicio de los juegos del «Commonwealth» en el Parque Celtic de Glasgow usando pantallas de 100 metros. Más de 3.000 jóvenes se incorporaron y nos ayudaron a recaudar casi £3 millones para UNICEF. [Vídeo]

Liego, finalmente, durante el transcurso de los proyectos del coro virtual, hemos mantenido un credo: Todo mundo entra. No hay audiciones salvo que se trate de un solo. Si eres un experimentado cantante profesional, o si nunca has cantado antes, eres bienvenido. Los cantantes van de edades desde los 2 años hasta los 99. Hemos tenido cantantes sordos que cantan a señas en vez de hacerlo en voz alta. Estamos trabajando más y más sobre nuestra intermediación y llegando a otros grupos de personas que tal vez nunca podrán cantar en un coro tradicional. Una de las cosas hermosas de los coros es que se escalan muy bien—60.000 cantantes cantando en un estadio de fútbol suena hermoso y queda terso.

Parte de nuestra meta con los coros virtuales era borrar los límites de una sala de conciertos tradicional, y parte de la meta era traspasar las fronteras de la tecnología y del arte, pero la mayor parte de la meta, por mucho, era crear puentes para librar los límites sociales y políticos y darle a la gente la oportunidad de ser parte de algo mayor que ellos mismos.

Me emociona dar la bienvenida al estrado esta tarde a uno de los mejores coros de los Estados Unidos, el coro Riverside City College, dirigido por John Byun. Juntos ejecutaremos para ustedes nuestro más reciente coro virtual «Fly to Paradise», la pieza que compuse para «Virtual Choir 4». Nos acompañarán en el escenario 8.420 cantantes de 101 países, y después reproduciremos ese vídeo final con todos cantando. [Vídeo]

Whitacre

Eric Whitacre es un compositor y director coral, ganador de un Grammy, quien también es conocido por sus obras que vinculan el arte y la tecnología. Es mejor conocido por su creación de arreglos musicales tecnológicamente innovadores y por sus coros virtuales sin precedentes. Whitacre ha escrito para muchos de los más prestigiados artistas y orquestas del mundo, se ha presentado en cinco continentes y fue compositor residente en la Escuela Sídney Sussex de la Universidad de Cambridge.

 

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