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Pregunta, Piensa, Actúa, Repite

Jeff Havens

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Como uno de los miembros más jóvenes del circuito de oradores profesionales, Havens conoce de perspectivas que son únicas. Comenta que ya sea que estés inventando iTunes o una maleta con ruedas, el cambio es sólo cuestión de hacer preguntas, contestarlas y actuar bien enfocado. Con pequeños ajustes se logran grandes resultados. Presentada en la Reunión Anual MDRT 2017.

Vamos a hablar sobre cómo ser más innovadores y cómo podemos generar soluciones creativas para resolver problemas, optimizar sistemas, o en ocasiones crear productos, programas y procesos totalmente nuevos. Es gracias a la innovación que hoy contamos con cosas como focos de luz y fibras ópticas y sombreros para cerveza, que algunos de ustedes posiblemente jamás han visto, pero son fabulosos y realmente liberan tus manos para que puedas sostener más cerveza. Y vamos a hablar de cómo pueden ustedes hacer surgir la innovación más sorprendente desde que se inventó el pan de caja –por cierto, ésta es una frase americana y un poco tonta. Bueno, quise decir que el pan es sorprendente, pero no se necesitaba un genio para saber que tenías que cortarlo para poder metértelo en la boca.

Ahora bien ¿por qué interesarse en las innovaciones? Porque es la mejor manera de quitarse lo aburrido. Si nunca intentan algo nuevo, se van a pasar la vida haciendo lo mismo todos los días. Vayan a trabajar, escriban algo a máquina, coman, escriban algo más, váyanse a casa, vean la tele, lloren un poco hasta que se duerman, y repitan. Este no es el tipo de vida que queremos. Así que la innovación no es sólo una estrategia de negocios; está en el pleno centro de lo que hace que nuestras vidas tengan significado. Esta es una de las maneras más eficaces con la que podemos ayudarnos a nosotros mismos a estar involucrados y entusiastas con nuestras propias vidas.

Y no es algo difícil. Si se pueden llevar a casa una sola cosa de este día, llévense ésta: ser innovador no es difícil. A veces lo hacemos parecer muy difícil. Porque si ya han escuchado este tema con otro orador antes, entonces probablemente les han dicho algo así: “Todo lo que hacen ahora se va a convertir en obsoleto. El mundo está cambiando más rápido que antes. Y si no logras un cambio masivo del juego de la industria en los siguientes 18 segundos, tu empresa desaparecerá del mapa en un instante. Gracias por escuchar mi plática. Compren mi libro.”

He escuchado a muchos hablar así de la innovación, y nada de esto es útil. Nos da miedo, pero el miedo sólo nos motiva a hacer una de dos cosas: luchar o huir. O nos resistimos y decimos, “No lo voy a hacer,” o nos escondemos y esperamos que pase la tormenta. Y ninguno de esos enfoques es bueno. Son reacciones y ahora debemos ser proactivos. Así que, al terminar esta sesión, se van a dar cuenta de que la innovación es fácil, que ya tienen las habilidades que se necesitan, y que pueden lograrlo cuando quieran, con lo que quieran, te importe o no esto no se limita a una privilegiada minoría de genios; forma parte de nuestro ADN, y es parte de lo que somos cada uno de nosotros. Sólo hay tres pasos a seguir, y cada uno de ellos es ridículamente fácil.

Paso número uno en nuestro proceso de tres pasos para hacer surgir tu siguiente gran proyecto: Haz una pregunta. Cada innovación empieza con una pregunta. La pregunta puede tener una de dos metas: Puede intentar encontrar una solución a un problema, o puede intentar sacar provecho de una oportunidad potencial. Pero no tienes que saber qué enfoque vas a tomar. Sólo tienes que tener una pregunta. Sin preguntar, no puedes innovar.

Y dejen que les dé un ejemplo con el que cada uno de ustedes está familiarizado, pues lo usaron para llegar aquí a MDRT – maleta con ruedas. Ustedes utilizaron este revolucionario producto para poder llegar a esta conferencia, y todos tenemos que agradecer a este hombre, Robert Plath, quien fuera un piloto de Northwest Airlines y quien construyó la primera maleta aérea con ruedas en su garaje en 1987 (visual). Y antes de entrar de lleno en este tema, les puedo decir que es sorprendente que el producto no saliera al mercado hasta finales de los 1980s. Quiero decir, vean la gran lista de inventos: Radio en los 1890s, Televisión en los 1920s, el hombre llega al espacio en los 1960s, y las ruedas en las maletas en los 1980s. Debiera haber sido al revés. Pusimos ruedas en la Luna antes de ponerlas en nuestras maletas. Antes tenías que llegar al aeropuerto con tus estúpidas maletas duras y luego subirlas a un carrito de ruedas – ya estaban allí las ruedas, pero a nadie se la había ocurrido ponerlas directamente en las maletas.

Pero eso no es realmente la verdad. La primera patente para equipaje con ruedas data desde 1887, pero no tomó fuerza pues la forma más popular para viajar era por barco, y las ruedas en un barco que se mueve para todos lados en el mar no fue una muy buena idea. La segunda patente para equipaje con ruedas surge en 1945 y aquí está una foto de la patente (visual). Tiene dos ruedas en vez de cuatro, una manija normal como la de nuestras maletas y esta otra manija que va con las ruedas sería ideal si tus brazos midieran dos metros de largo. La tercera patente llegó alrededor de 1970, y esa es la cosita que parece una correa para perro. Esta es la que no se detiene cuando tú lo haces y la maleta te pega en la parte de atrás de tus piernas. Esta sí se vendió en tiendas, pero no estaba en todos lados. No todos tuvimos maletas con “correa de perro.”

¿Cuál fue, pues, la diferencia con la “Rueda a bordo” que tuvo tanto éxito y las otras tres que no tuvieron éxito? No fueron las ruedas – todas tienen ruedas, y le hemos puesto ruedas, desde la Edad de Piedra, a todo lo que acarreamos. Así que las ruedas no son algo innovador. La innovación estuvo en la manija. Es la manija retractable que te da la posibilidad de caminar por todos lados con tu equipaje. Y esa es la misma pregunta que se hizo Robert Plath: “¿Hay alguna manera de diseñar maletas con ruedas que realmente sean fáciles de mover por todos lados?” Esa no es la pregunta que haría un genio. No quiero quitarle mérito a Plath o a la maleta con ruedas que llevas a bordo, pero no hay uno sólo de todos ustedes que no se hubiera imaginado lo mismo. No es algo muy técnico.

Y sucede lo mismo con totas las innovaciones: iTunes—¿Es posible crear una plataforma legal para bajar música? Mangas para vasos de café ¿Hay una manera de evitar quemarse la mano cuando tomo café en una taza de papel? El Plan Marshall ¿Cómo podemos evitar los errores del Tratado de Versalles y evitar la posibilidad de la III Guerra Mundial? Reality Shows ¿Crees que la gente podría disfrutar burlándose de idiotas en tinas de agua caliente? Confíen en mí. Si estas cosas pueden funcionar, tu siguiente idea también puede hacerlo.

Hagan una pregunta. Es todo lo que tienen que hacer para iniciar. Y si, por alguna razón, honestamente no pueden pensar en una sola pregunta que necesita una respuesta, tengo once preguntas para ustedes en este momento. Quizá no sean todas aplicables para todos ustedes en este momento, pero les garantizo que la mayoría si son aplicables.

Preguntas para empezar:

  1. ¿Cuáles son algunas cosas interesantes que hacen nuestros competidores y que nosotros podríamos copiar?
  2. ¿Si nuestro negocio primario deja de producir dinero, tenemos alguna otra manera de genera ingresos?
  3. ¿Qué les provoca frustración a nuestros clientes y qué podemos hacer para remediarlo?
  4. ¿Existe alguna idea que hayamos intentado usar en el pasado y que ahora podríamos considerar volverla a utilizar?
  5. ¿Cómo podemos hacerle para mejorar la retención de nuestros empleados?
  6. ¿Qué podemos hacer para presentar nuestra empresa de una manera más atractiva a solicitantes de empleo altamente calificados que tienen muchas opciones de dónde elegir?
  7. ¿Qué proceso hace que mi desempeño sea más lento diariamente, y qué puedo hacer para mejorarlo?
  8. ¿Qué me gustaría que hiciera nuestra empresa que de momento no lo estamos haciendo?
  9. Sí tuviera un presupuesto ilimitado a mi disposición ¿cómo lo gastaría?
  10. ¿Qué habilidad, con la que no cuento actualmente, me ayudaría para avanzar en mi carrera?

Y esta última, que es aplicable para nosotros la mayor parte del tiempo:

  1. ¿Por qué hacemos las cosas que hacemos de esta manera, y no habrá una mejor manera para hacerlas?

De nuevo, no todas estas preguntas son complicadas. Cualquiera de ustedes podría haberlas pensado, y estoy seguro que habrán pensado en algunas que yo no he tomado en cuenta, lo cual quiere decir que en este momento está innovando y lo seguirán haciendo mientras se les ocurra seguir haciendo preguntas.

Así que ese es el primer paso – hagan la pregunta. Paso dos es pensar las posibles respuestas a su pregunta, lo cual debería ser totalmente obvio. Si tienes una pregunta, necesitas una respuesta, así que esto debería ser lo más fácil del mundo. Pero este es el punto preciso donde casi todos nos atoramos; es el punto donde la innovación y la creatividad más comúnmente fallan, no porque no podamos pensar, porque es obvio que todos lo hacemos. El caso es que muchas veces elegimos no hacerlo.

Y les mostraré el porqué. Quiero que saquen sus teléfonos o su computadora portátil o su tableta, realmente no me importa cual, sólo quiero que lo usen. Hagan algo de trabajo, verifiquen sus correos, naveguen en Facebook, vean un video, jueguen un juego, lo que sea, sólo úsenlo. Yo voy a seguir hablando, pero deseo, honesta y legítimamente que hagan algo con su teléfono mientras hablo. Yo sé que nadie les pide hacer esto durante una presentación, pero yo lo estoy pidiendo porque quiero saber qué tan buenos son en esta actividad. Esto va a tomar como unos 90 segundos, así que elijan algo que puedan hacer en 90 segundos. Bien, empiecen ahora.

La Carta Magna fue firmada en 1215 y se considera el primer documento legal que confiere libertades personales, aunque, leyendo con detalle nos damos cuenta de que no es totalmente cierto. Esta es la imagen de un Panda (visual). Los chupones fueron inventados y se han utilizado desde hace siglos. Ocasionalmente han sido hechos de marfil, de hueso, de coral, de plata – de donde viene la frase “nació con cuchara de plata” – de hule blanco, que tenía plomo – algo que no es bueno que un bebé se meta en su boca. (visual) Cuando tenía 15 años me rompí mi pierna derecha y mi muñeca izquierda en un accidente de motocicleta. Me gustaría mentirles y decirles que estaba saltando sobre una cañada o evadiendo a la policía, pero en realidad, simplemente me caí en una zanja. Me libré de ir al baile de bienvenida para nuevos alumnos, sin embargo, lo que no le agradó a mi novia y, por cierto, ¿podrían ustedes imaginar que este pequeño tenía novia? (visual) Ese soy yo a los 15 años. En serio, casi cualquiera puede conseguir una cita. Por cierto, nunca se den por vencidos. Por cierto, Abraham Lincoln practicaba la lucha libre y durante su vida casi nunca le ganaron – esa es la pura verdad. (visual) El nombre original de Sony fue Tokyo Tsushin Kogyo KK – es totalmente cierto y muy difícil de pronunciar. (visual) El jugo de los pepinillos es increíble para tomarlo después de un trago de tequila. Si no me lo creen, pruébenlo. Parece raro, lo sé, pero realmente, verdaderamente funciona. (visual) Y si pensaban que lo anterior les dejaba un mal sabor de boca, aquí está un osito perezoso. Es la criatura más adorable que haya visto; quiero ser así.

Ok, creo que ya fue suficiente. Por favor guarden sus cosas. Ahora permítanme que les haga un par de preguntas. ¿Sintieron que estaban bien enfocados en lo que les estaba diciendo? ¿Sintieron que estaban bien enfocados en lo que estaban haciendo con su celular? ¿Tuvieron resultados en ambas actividades?

Y es por esto por lo que la mayoría de nosotros pensamos que la innovación es difícil. No es porque no seamos suficientemente listos como para tener buenas ideas. Sí lo somos. Es porque nos hemos estado engañando nosotros mismos. Todos creemos que somos los maestros de las tareas múltiples, que podemos hacer dos o tres o cinco cosas al mismo tiempo y nos estamos engañando. Cuando estás haciendo algo y te interrumpen, dejas de hacer lo que estabas haciendo, atiendes la segunda actividad, y entonces regresas a lo primero que estabas haciendo – no haces las dos cosas al mismo tiempo. La única excepción a eso – la única vez que puedes hacer dos cosas al mismo tiempo – es cuando una de las actividades requiere de tan poco pensamiento que nuestro cerebro entra en piloto automático, lo cual sucede con ciertos tipos de ejercicio, cuando manejas, tomas una larga caminata, o te estás bañando. En estos momentos activamos una parte de nuestro cerebro llamada “corteza anterior cingulada”, que básicamente se hace cargo del proceso de vigilar el mundo que nos rodea para que un depredador no nos sorprenda mientras estamos ocupados en otra cosa. Esa es la parte de tu cerebro que te permite seguir en la carretera cuando estás soñando despierto, y – yo sé que ya lo han vivido – y cuando sales de ese sueño, te das cuenta de que ya recorriste seis millas y no te acuerdas de nada. Es la parte del cerebro que permite que tu mente viaje mientras estás en la regadera, y cuando regresas del viaje, a veces tienes que preguntarte, ¿Me puse champú? Esta parte de nuestro cerebro se desconecta cuando se presenta un nuevo estímulo, cualquier cosa que puede ir de una figura extraña que detectas de “reojo” o una miradita a tu celular para enviar un mensaje de texto. Esta, por cierto, es la razón biológica por la cual mandar mensajes por el celular y manejar es tan peligroso, porque se apaga el piloto automático.

Lo cual quiere decir que si quieres ir más rápido tienes que ir más lento. Yo sé que parece una contradicción, pero es la verdad. Tus mejores ideas surgen en momentos de ocio, o en conversaciones largas sin ton ni son con otras personas, que te permiten ordenar tus pensamientos, los que todos ustedes tienen aquí en este momento, y la razón por la cual, en primer lugar, existe esta Junta Anual.

Así que, paso uno: Encuentra la pregunta. Paso dos: Piensa en tu respuesta. Y paso tres: Haz lo que estabas pensando hacer. Eso es todo. Es tan sencillo que casi da pena decirlo, pero eso es todo. Y esta es la parte con la que todos estamos maravillados. Todos podemos trabajar hacia una meta, una vez que sabemos cuál es la meta. En este sentido, realmente no hay una diferencia entre “trabajando como siempre”, que requiere que trabajes, y “buscando una solución innovadora”, que también requiere que trabajes. Son exactamente lo mismo. El trabajo que harás podrá ser diferente, pero el proceso del trabajo es exactamente el mismo y lo haces todo el tiempo.

Continuamente estás siendo innovador en casa, en tu vida familiar, en tu matrimonio. Surgen problemas u oportunidades: “¿Cómo vamos a ahorrar para jubilarnos?” “¿Nos debemos cambiar de casa para que pueda tomar ese nuevo trabajo?” Te surgen esas preguntas, piensas en las soluciones, y llevas a cabo dichas soluciones. Eso es innovación. Lo haces diariamente. Y haces lo mismo en tu trabajo. De hecho, lo único que te está deteniendo de tu siguiente gran idea – porque sé que tienes preguntas, y sé que tú sabes cómo trabajar – la única barrera que existe entre tú y un parteaguas es si te tomas o no el tiempo que necesitas para saber qué se tiene que hacer. Pregunta. Piensa. Actúa. Repite. Eso es todo. Y cada uno de ustedes lo puede hacer.

Pregunta. Piensa. Actúa. Repite. Eso es todo. ¿Y quién sabe? Quizás tu siguiente innovación será ser más personal que profesional. Yo fui a la universidad para ser un maestro de inglés en la preparatoria, algo que había planeado hacer para siempre. Y, para mí, el siempre duró solo dos años. A los 24 años, dejé de dar clases y me enfrenté a la pregunta que muchos de ustedes también se habrán planteado antes: ¿Qué voy a hacer ahora? Durante dos años no tuve una buena respuesta, pero necesitaba dinero, así que busqué donde lo habría. Escribí artículos independientes, impartí clases privadas a niños: Inglés, Matemáticas, Latín, y también me pasé 14 meses de mi vida tocando tambores en las calles de Nashville, vestido como pollo, y eventualmente me empezaron a pagar por ese trabajo. Ese soy yo. No lo estoy inventando (visual). Al mismo tiempo empecé como comediante de escenario y eventualmente me empezaron a pagar por dicho trabajo. Y, por algún tiempo, así estuvieron las cosas – escribiendo artículos libremente, dando tutorías o asesorías a estudiantes, haciendo comedia libre en escenario, y tocando el tambor disfrazado de pollo. Eso fue a la mitad de mi segunda década, mis veintes.

Después, hace aproximadamente diez años, acudí a una corporación de teatro para tratar de dar entretenimiento a nivel corporativo. Y eso me dio la oportunidad de conocer a los conferencistas de negocios en acción. Y, ya después, me hice la siguiente pregunta: ¿Podría combinar la diversión de la comedia con un toque de educación corporativa? Y como resultado de esa pregunta y mis múltiples respuestas he acumulado varios temas diferentes. Ahora puedo estar aquí, de pie ante ustedes, y hablarles de cómo ser más creativos e innovadores. Y en caso de que se les haya olvidado, también llegué a tocar los tambores vestido de pollo. No es el típico comentario en un currículo de un orador de temas de negocios, ni es la imagen de una persona que parece que va haciendo algo importante con su vida.

Puede que no sepas a dónde te llevarán tus pensamientos. Yo no lo sabía. Jamás, en un millón de años, me hubiera imaginado estar aquí, frente a ustedes y haciendo lo que estoy haciendo. Pero como no lo hubiera podido pronosticar, esto sí lo sé: Mientras que sigas pensando, mientras que sigas preguntándote, y motivándote para entrar en acción, permitiéndote el tiempo para encontrar respuestas a esas preguntas, tu futuro estará lleno de sorpresas verdaderamente interesantes, cosas con las que ni siquiera podrías soñar ahorita, cosas que van a cambiar tu vida, tus negocios, y, en algunos casos, el mundo.

Jeff Havens, Graduado como Phi Beta Kappa de la Universidad de Vanderbilt, es un convencido de que el aprendizaje divertido es la manera más rápida, barata y efectiva de crear una cultura, donde la gente está ansiosa de mejorar continuamente. Su habilidad sin precedentes para ofrecer una educación de alta calidad de una forma innegablemente divertida le ha ganado docenas de clientes que acuden a él repetidas veces, porque aprecian su insistencia en que la educación es la única manera en que mejoramos cualquier cosa, y que todos mejoraremos más y más rápidamente si disfrutamos el proceso de aprendizaje. Al combinar el contenido de las pláticas tradicionales, con el valor de diversión de un espectáculo de buen humor, Jeff ha encontrado públicos entusiastas en el gobierno, la docencia, pequeñas empresas y varias empresas de la lista Fortune 500, y todo eso siendo aún uno de los miembros más jóvenes del circuito de profesional de oradores.

 

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